La tecnología inverter consiste en un circuito de conversión de energía que integra un dispositivo electrónico de alimentación sensible a los cambios de temperatura modulando las revoluciones del compresor para adaptarse a las necesidades de temperatura de la estancia a climatizar. Una vez alcanzada la temperatura deseada, los equipos Inverter funcionan a una potencia mínima reduciendo muy significativamente el consumo eléctrico y evitando así los picos de arranque del compresor. Esto se traduce en un ahorro anual de electricidad de hasta un 40% respecto a sistemas no Inverter.
Más silencio
Al evitar los contínuos arranques en ON/OFF, el compresor y el ventilador funcionan a velocidades bajas, reduciendo considerablemente el nivel de ruido. Hoy en día, se comercializan equipos que rondan los 20 dB (la voz humana emite unos 60 dB)..
Más confort
Como hemos explicado anteriormente, la temperatura se mantiene estable sin cambios bruscos, lo que garantiza un mayor confort.
Alarga la vida del aparato
Al evitar los contínuos arranques en ON/OFF, no sólo se gana en confort, ahorro y silencio, sino que el aparato tiene que realizar menos "esfuerzos" para lograr la temperatura deseada y por lo tanto, y siempre que realicemos un correcto mantenimiento y uso del mismo, se alargará su vida considerablemente.